Cualquier clase de abuso que se pueda presentar en las relaciones de pareja o sociales se debe a la incompatibilidad de las personas que se unen o se asocian.
Para que toda relación funcione debe haber cierta igualdad, en su forma de ser, en sus sueños o anhelos, es decir deben estar de acuerdo en lo que quieren lograr. Amos 3: 3 “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”
Si alguien se queda varado en su automóvil y otros lo quieren ayudar empujando. No avanzarían para ningún lado si unos empujan para atrás y otros para adelante, la única forma de mover ese vehículo para algún lugar es si los que empujan se ponen de acuerdo.
En lo religioso los cristianos tenemos una forma de vida diferente a los que no lo son, aunque no somos santos perfectos y también pecamos tratamos en lo posible por hacer las cosas de manera correcta.

Salomón sabía que no debía relacionarse o hacer yugo con mujeres de otros pueblos, pero a pesar de eso lo hizo. V 1 “Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas;”
No Importa cuánto tiempo llevemos de cristianos o cuan sabios seamos si nos unimos en una relación desigual pronto terminaremos haciendo lo que ellos hacen, los seres humanos actuamos de acuerdo al medio en el que nos movemos. 1 Reyes 11: 4 “Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David”
El adagio popular dice: dime con quién andas y te diré quién eres o el más popular el que con lobos anda a aullar aprende.
Hay dos cosas importantes que nos hacen unir en yugo desigual
1. El Amor. El amor es una fuerza sobrenatural que nos hace actuar de la manera que menos lo esperamos.

1.2. Amor al Dinero. 1 Timoteo 6: 10 “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” El dinero es necesario, pero si lo amas de manera exagerada te terminara obligando a dejar a Dios y cometer cualquier barbaridad con tal de no perderlo.
1.3. Amor a lo que hacemos. 1 Juan 2: 15 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” Llámese trabajo, estudio, deportes, ministerio espiritual etc. A cualquier cosa que se una nuestro corazón terminara doblegándonos y alejándonos de los demás incluyendo a Dios.
2. El no entender que no todo nos Conviene. 1 corintios 10: 23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” es posible que no podamos controlar nuestro corazón y ordenarle de quien se debe enamorar, pero si debemos entender y tener muy en claro que para unirse a alguien no es suficiente con amarlo también es muy importante pensar si nos conviene o no nos conviene.
Si te enamoraste de un hombre o de una mujer que no comparte tus metas, que es adicta a cualquier vicio, que es una persona maltratadora debes entender que por más que la ames no te Conviene.
No te involucres sentimentalmente con personas que sabes no te convienen a si sea solo por molestar, recuerda el corazón es engañoso y cuando menos lo pienses lo que creías solo era un juego o un pasar el tiempo se te convierte en algo serio. Jeremías 17: 9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
Nadie se enamora de alguien que no conoce por lo tanto antes de enamórate de alguien deberías pensar muy bien con quien te relacionas, tanto estar con esa persona en las buenas y en las malas generará sentimientos en tu corazón que después no los vas a poder controlar.