viernes, 29 de mayo de 2020

Josue 17. Formando Luchadores

La función de los padres según la Biblia | Formando Mini GigantesLa mayoría de los seres humanos deseamos conseguir grandes cosas, lógicamente nuestros hijos también lo desean y cuando no lo consiguen muestran su inconformismo exigiendo lo que quieren. 
Los padres no estamos para satisfacer todos los caprichos y deseos de nuestros hijos, nuestra labor y nuestra misión es entrenarlos para que ellos puedan luchar por lo que quieren. 
Ser un verdadero padre es mucho más que tan solo proveer de amor o de cosas materiales, ser un verdadero padre es ser un entrenador y formador de personas Luchadoras. 
Por naturaleza la mayoría de nosotros los seres humanos somos inconformes con lo que tenemos, muchos hijos lo único que hacen es exigir. V 14 “Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué nos has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo nosotros un pueblo tan grande, y que Jehová nos ha bendecido hasta ahora? 
Como formar Luchadores. 
1. Haciendo que luchen por lo que Quieren. V 15 “Y Josué les respondió: Si sois pueblo tan grande, subid al bosque, y haceos desmontes allí en la tierra de los ferezeos y de los refaítas, ya que el monte de Efraín es estrecho para vosotros.” El facilismo nos lleva a la mediocridad, muchos padres no quieren que sus hijos sufran como ellos sufrieron destinándolos al fracaso.  
  • 1.2. Si nuestros hijos quieren lo mejor deben saber que eso es posible pero que también cuesta. Las personas que saben cuánto cuestan las cosas dejan de ser exigentes compulsivos. 
2. Estimulándolos y Recalcándoles sus Cualidades. V 17 “Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte,” nuestras palabras tienen el poder de influenciar para lo bueno o para lo malo. Si uno de tus hijos comete un error de tus palabras depende que lo supere o que se frustre para toda la vida.  
  • 2.1. Muchas personas cuando se dan cuenta que lo que desean conseguir cuesta se desaniman y prefieren renunciar, es nuestra responsabilidad como padres estimularlos para que nunca dejen de luchar por lo que quieren. 
3. No quitándoles sus Responsabilidades. V 18 a “sino que aquel monte será tuyo; pues, aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos;” las personas que no tienen nada por lo cual responder tienden al fracaso.  
  • 3.1. Un buen Padre nunca le hace las cosas que sus hijos deben hacer, esto los convertiría en mediocres. 
4. Cambiándole los problemas por Retos que alcanzar. V 18 b “porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte” Las personas de fracaso ven en los problemas obstáculos para avanzar, las personas de éxito ven en los problemas oportunidades para luchar.  
5. Entrenándolos para sus Guerras. Salmos 144: 1 “Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra” no le hagas las cosas a tus hijos enséñales cómo hacerlas.  
6. No aceptando excusas. Jeremías 1: 7 “Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande” cada vez que les aceptamos sus excusas los acostumbramos a la vida fácil y los candemos a una vida sin lucha.  
7. Ofreciéndoles acompañamiento. Jeremías 1: 8 “No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová” Jehová de los ejércitos no nos promete que nos impedirá pasar por el fuego o por el agua, él nos promete que estará con nosotros para salir bien librados. Isaías 43: 2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti 
  • 7.1. Nuestra labor de padres no es hacerles las cosas a nuestros hijos nuestra labor es hacerles sentir que pueden contar con nuestra ayuda de manera incondicional.  
8. Proveyéndoles los medios para luchar. Jeremías 1: 9 “Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.” un buen padre, equipa, prepara y acompaña. 
Nuestro trabajo como padres de familia no es darles todo gusto a nuestros hijos, tratar de impedirles el sufrimiento, o hacerles realidad sus sueños, nuestro trabajo es formarlos, como guerreros y darles las herramientas necesarias para que puedan conquistar sus sueños. 
    
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